Señales de que tu mascota necesita un oftalmólogo veterinario

Los ojos de nuestros peludos son tan delicados como importantes. A través de ellos exploran el mundo, juegan, se orientan y se comunican. Sin embargo, muchos problemas oculares pasan desapercibidos porque no pueden decirnos cuando algo les molesta. Detectar a tiempo las señales de alerta y acudir con un oftalmólogo veterinario puede marcar la diferencia entre un tratamiento sencillo y una pérdida permanente de visión.
En este blog te explicamos las señales más comunes que indican que tu perro o gato necesita una revisión oftalmológica especializada.
¿Por qué es importante la oftalmología veterinaria?
El oftalmólogo veterinario es el especialista encargado de diagnosticar y tratar enfermedades de los ojos, párpados, córnea y estructuras internas del ojo. Algunas afecciones pueden avanzar rápidamente y causar dolor intenso o ceguera si no se atienden a tiempo.
Además, ciertos problemas oculares pueden estar relacionados con enfermedades generales, como infecciones, alteraciones hormonales o problemas neurológicos.
Señales de alerta que no debes ignorar
1. Ojos rojos o inflamados
El enrojecimiento persistente puede ser señal de infecciones, alergias, úlceras corneales o inflamación interna. Si el ojo no mejora en uno o dos días, es importante una evaluación especializada.
2. Secreciones anormales
Las lagañas excesivas, espesas, amarillas o verdosas no son normales. También una secreción transparente constante puede indicar irritación o problemas en la producción de lágrima.
3. Parpadeo constante o mantener el ojo cerrado
Cuando una mascota mantiene un ojo cerrado o parpadea de forma repetitiva, suele ser señal de dolor ocular. Esto puede estar relacionado con cuerpos extraños, lesiones en la córnea o presión elevada dentro del ojo.
4. Ojos opacos o con apariencia “nublada”
Un ojo que se ve blanco, azuloso o turbio puede indicar problemas como cataratas, úlceras, glaucoma o inflamación interna. Estos cambios nunca deben considerarse normales, especialmente si aparecen de forma repentina.
5. Rascarse o frotarse los ojos
Si tu mascota se frota los ojos con las patas o contra muebles, puede estar sintiendo picazón, dolor o incomodidad. Este comportamiento puede empeorar lesiones existentes.
6. Cambios en el tamaño o forma del ojo
Un ojo más grande, más salido o más hundido que el otro es una señal clara de alerta. Puede estar relacionado con glaucoma, infecciones profundas o traumatismos.
7. Sensibilidad a la luz
Evitar la luz, esconderse o cerrar los ojos en ambientes iluminados puede indicar dolor ocular o inflamación interna.
8. Cambios en la visión
Si tu peludo choca con objetos, duda al subir escaleras o se muestra desorientada, puede estar perdiendo visión gradualmente.
Mascotas con mayor riesgo de problemas oculares
Algunas mascotas tienen mayor predisposición a enfermedades oculares y requieren revisiones más frecuentes:
- Razas braquicéfalas (Pug, Bulldog, Shih Tzu, Persa).
- Perros con ojos prominentes.
- Mascotas adultas y geriátricas.
- Animales con antecedentes de alergias o infecciones recurrentes.
¿Cuándo acudir directamente con un oftalmólogo veterinario?
Debes buscar atención especializada si:
- Los signos persisten más de 24–48 horas.
- Hay dolor evidente.
- Existe un cambio rápido en la apariencia del ojo.
- Tu peludo sufre un golpe o accidente en la cabeza o cara.
Nunca apliques gotas o medicamentos humanos sin indicación veterinaria, ya que pueden empeorar el problema.
Los ojos de tu mascota merecen atención y cuidado especializado. Reconocer las señales a tiempo y acudir con un oftalmólogo veterinario puede prevenir dolor, complicaciones graves y pérdida de visión. Ante cualquier duda, la evaluación temprana siempre será la mejor decisión.
En Vetalia, contamos con profesionales oftalmólogos capacitados para cuidar la salud ocular de tu mascota y acompañarte en cada paso para proteger su bienestar visual.

